30 enero, 2015

People who care if I live or die.

Era más que fácil decirlo, pero ejecutarlo, era todo un problema, no sabía bien qué hacer, sin embargo no podía permitir que Liz se quedara sin hermana, que mamá se quedara sin hija y que papá ni siquiera hubiera tenido la oportunidad de despedirse de mí.
Ya sé, suena excesivamente egocéntrico, pero en situaciones como éstas sólo piensas en dos cosas, salir o morir, aunque ni siquiera estés en riesgo de la segunda.
Yo escogí salir, aunque fuera la más dificil.  Analicé lo que tenía para poder salir de ahí, solo dinero, y lo que tenía puesto. Lo único que me vino a la mente fue la idea más cliché que jamás se me pudo haber ocurrido. Me safé mi tacón y silenciosamente me  acerqué al taxista , esperando que la adrenalina hiciese efecto y yo pudiera salir de ahí, cerré los ojos lista para dar el golpe, pero sin previo aviso todo empezó a dar vueltas a mi alrededor. Sentí todo mucho más lejos, inalcanzable, más oscuro.
No podía abrir los ojos, no podía situarme en la realidad en la que estaba viviendo, en vez de ello ví una chica, con un tipo de caja en la mano y en la otra un cigarro a medio fumar, la ví tan cercana, e igualmente tan lejana... la ví con perfecta claridad, aunque hubiese sido sólo por un milisegundo.
Alejé ese mundo extraño que trataba de alojarse en mi cabeza, para poder salir de prisa de aquella situación tan confusa, en la que sin haberme dado cuenta me había metido yo solita. Tratando de concentrarme  hice mi mayor esfuerzo para que el tacón diera justo en la cabeza de aquel hombre malvado que en ese momento era un enemigo, un villano.

De un momento a otro, caí a un vacío, un vacío mental, un vacío donde aparecía por intervalos el villano de mi historia, un villano con cara de lobo, ojos de demonio y sonrisa de pervertido.
Me sentía lejana de todas las memorias bellas, sólo aparecían los momentos malos y dolorosos, los momentos donde estaba triste, o sumida en una gran depresión, hasta aparecieron aquellos berrinches de pequeña, por que quería jugar, o por que mi globo se había ido muy lejos y no lo podía alcanzar. Vi también otros momentos que no recordaba, tenía la certeza de que ésa era yo, pero no reconocía aquellas memorias infiltradas. De repente, también me sentí terriblemente lejana a la vida.


La vida.

La muerte.

Entre éstas dos había una línea, y justo en ella me situaba yo, tratando de luchar por vivir, tan sólo una vez más, volver a mi vida normal. Pero los espíritus y demonios de la muerte me arrastraban sin piedad, juzgando que yo debía irme de aquella vida que tenía.
Cuando por fin pude abrir los ojos me encontré con unos ojos, pero no eran los ojos de aquel malvado villano, eran unos ojos color castaño que no podían esconder sus ganas de echarse a reír.

-Mierda! - dije limpiándome el whiskey de el vestido, lo había echado todo a perder, el whiskey, el vestido, el maquillaje y mi reunión con Lucy.
La chica estaba riendo como posesa -Debiste ver tu cara, fue épica -Me dijo secándose unas lágrimas que caían de pura risa.
- Ni recuerdo cómo pasó, ni qué carajos hice para quedar así -Dije señalándome despectivamente.-Me puedes aclarar las cosas? - pregunté muy avergonzada, para salir de dudas.
- Yo tampoco tengo idea de qué hiciste, solo sé que llegó una amiga, te la presenté y  la acompañé a que me presentara a su novio,cuando llegué, estabas dormida con la cara sumergida en medio del whiskey -Dijo, y al recordarlo volvió a echarse a reír.

Me había quedado dormida? Cómo podía ser eso? Yo nunca me dormía así como así, y menos tan temprano.
-Alguien me drogó -Llegué a esa conclusión restandole importancia.
-No seas exagerada, te dormiste y punto. -Dijo extremadamente convencida, seguro quería contarle esa anécdota a sus hijos y nietos.
De repente una punzada fuerte me atacó en la frente, justo donde la mesa había hecho contacto con ella, y en un par de segundos lo recordé todo.
-Creo... que me desmayé - dije con mirada fija al vaso vacío de whiskey, y en seguida le pedí al bartender una cerveza, algo más suave para relajar las cosas. El bartender me miró con reprobación y fue a traérmela.
- Estás loca, cómo es que te desmayas y nadie se da cuenta? -Preguntó sin hallarle una pizca de lógica.- Es que no quieres aceptar que te dormiste, tan simple como eso. Por el amor de Dios, Gigi.-Dijo tomando el último sorbo de su bebida.
- Pude haber pasado fácilmente por una borracha - Dije interpretando la mirada reprobatoria del bartender -Además, es más común una borracha dormida en un pub a una chica inocente desmayada en un pub -dije con vergüenza máxima, capaz que todos me tachaban ahora como la chica borracha.
- Vale, lo que digas -Dijo con cara de aburrimiento. Se notaba que estaba convencida de que me había dormido.

Pasamos otro rato así, aburridas, tomando y con comentarios sueltos, como antes de el incidente.
Habría pasado por mucho una hora desde eso, y ya me sentía mucho mejor, pero estaba aburrida y ya quería irme, Lu parecía con esa misma cara cansada, pero ninguna se atrevía a decirlo, a lo mejor por vergüenza. También sentía miradas de el grupito de chicos, no me atrevía a mirarlos, seguro se estarían burlando de que había tomado de más, de que era una novata y cosas por el estilo, era realmente incómodo.
Volteé rápidamente a ver al chico de mi sueño-desmayo, el del brindis que sólo había pasado en mi imaginación, y me miró burlón. Decidí soltarlo, porque ya no lo soportaba más.

-Lucy, nos vamos? -Pregunté, y ella me respondió con una mirada rápida.
Terminé mi cerveza y estaba lista para irme cuando me agarró desprevenida una recaída, ví todo en cámara lenta, cómo me caía y cómo un brazo me sujetaba, impidiendo que cayera del todo. Un rápido flash volvió a reproducir la imagen de la chica con la caja y el cigarro, de ahí solo recuerdo a Lucy haciendo intentos de que volviera.
-Joder Angie, estás bién? -Dijo Lucy mientras abofeteaba mi cara.
Tardé mucho en reaccionar pero no me había ido, gracias a Lu, seguía en el mundo real y no divagando con taxistas demoníacos y chicas con cajas y cigarros.
-Si, si...- Dije, y una punzada  volvió a atacar, dando paso a un dolor de cabeza. -Vámonos si? -Dije convencida de que si seguía así, iba a ser el hazme-reír de The cavern, si no lo era ya.
Salimos del alojamiento y Lucy sugirió algo que provocó un escalofrío por mi espalda.
-Toma un taxi
- No, no voy a tomar un taxi, les tengo pavor- Inventé, aunque no era del todo un invento.
Lucy me miró burlona, era difícil encontrar a alguien con miedo a los taxis, ya se había escuchado antes de miedo a los aviones,  pero a los taxis no era muy creíble.
-Gigi, no me jodas, estás mal y tienes que ir a casa -Dijo mirándome y seguro que pensando que mi estado era lamentable.
-No he dicho que no vaya a ir, solo digo que no voy a tomar el taxi, les tengo pavor -Reafirmé con una mirada seria. Lu pareció comprender que no era de broma, que realmente les temía.
-No sé que solución vas a hallar, si tomas un bus te violan -Dijo medio en broma, medio en serio.- Y si te vas en bici, se te ve todo. - Reí por la ocurrencia de Lu, aunque tenía razón y yo no sabía cómo iba a llegar a casa.

Nos quedamos pensando en la entrada, sinceramente no se me ocurría nada bueno para poder irme de ahí, creo que nos quedamos pensando (o en el caso de Lucy, mirando al infinito) por lo menos unos 10 minutos.
-Hola chicas - Nos sobresaltó una voz por detrás. Ambas volteamos al tiempo.
-Hey! Mari! -Dijo Lucy abrazándola. Era la chica que me había presentado Lucy, sólo que había olvidado el nombre. Para no pasar una situación incómoda decidí llamarla como Lucy había hecho anteriormente "Mari", pero éso solo si era necesario.
-Hola -Dije avergonzada. Ella me correspondió con un gesto de la mano y una sonrisa.
-Qué hacen aquí paradas? -Preguntó "Mari". Lucy me miró y luego soltó un
-Esperando que venga un taxi- Que me dio escalofríos.
-No, no es así. -Dije mirando a Lu- es que no quiero tomar un taxi, estamos pensando en alguna solución a esto- Dije más para Lucy que para "Mari".
-Ah si -Recordó Lucy moviendo el dedo índice hacia adelante y atrás rápidamente. -Gigi no quiere tomar un taxi. -Dijo encogiéndose de hombros.
-Oh - atinó a decir "Mari" -Y dónde vives? -Preguntó con interés.
-Uffff, lejos -Dije y le dí la dirección junto con las indicaciones para llegar al sitio. Luego otra punzada me atacó y, como soy suuuuper inteligente, para disimularlo me llevé la mano a la cabeza, apretándola un poco.
"Mari" no se dio cuenta, en cambio Lucy sí y me dirigió una mirada reprobatoria.
-Faaaaaa!!! Vives re cerquita a mi, si quieres te podemos llevar - Dijo con una sonrisa. Me caía bien.
-Uf! Gracias! Enserio, qué vergüenza me da! -Dije, realmente estaba avergonzada por lo que les hacía hacer por mí.
-Tranquila, igual nosotros ya nos íbamos.Ya vuelvo, voy a llamar a mi novio -Dijo sonriente entrando otra vez al bar.
Nos quedamos Lucy y yo afuera, yo miraba a la nada mientras sentía su mirada clavada en mí.

-Qué? -Pregunté volviéndome a mirarla.
-Llega y cuídate -Dijo preocupada - Ésos ataques repentinos no son buenos. Ah, y mándate hacer algunos exámenes de azúcar y esas cosas.- Dijo con la vista fija en mí. -Si algo luego paso a visitarte -Terminó con una sonrisa. Cómo sabía mi dirección?... Ah cierto, le acababa de dar hasta las indicaciones de cómo podía llegar ahí. -Prométeme que te cuidarás -Dijo seria, otra vez.
-Sí, tu tranquila, no me voy a morir. -Dije con una media sonrisa. Me abrazó y yo le correspondí.
-Te quiero -Le dije. Era extraño decir eso, pero me hacía ternura que se preocupara por mí.
-Yo también -Dijo con una sonrisa. Nos separamos y le confesé mi última duda.
-Oye, cómo es que se llama ella? -Dije en voz un poco bajita para que nadie oyera.
Lucy se carcajeó y después de recuperarse me dijo -Se llama Marion, y es muy buena gente -Dijo con una sonrisa. Si... ésa era. Marion. Me despedí con otro abrazo de Lucy y me fui con Marion y su novio, que se llamaba Jeff.

  Marion se subió en el puesto de copiloto, lo cual me hizo sentir muy incómoda y sola en el asiento de atrás, sin embargo era mucho lo que ellos estaban haciendo por mí y eso ya era suficiente.
 No hablamos mucho en el camino, solo lo suficiente para saber lo básico de ella, y su novio, que constantemente se ponían en desacuerdo dejándome un poco incómoda. Luego llegamos a mi cuadra.
-Muchísimas gracias!!! Realmente ni sé como agradecerles -Dije abriendo la puerta para bajar del auto.
-Podrías invitarnos a tu casa a tomar el té algún día de estos. -Dijo Jeff, a lo que Marion se puso rojísima y le codeó. Te? uff! Pese a que era muy inglesa, no solíamos tomar té en casa, lo que sería un claro insulto para cualquier otro británico que oyera eso, pero solíamos tomar café, tal vez no fuera tan difícil.
-No le hagas caso a este tonto -Dijo Marion con una sonrisa muy fingida.
-No, no importa, uhmm si quieren de hoy en ocho pueden venir a mi casa a tomar té -Dije sonriendo.
-Gracias! Que pena con mi novio, si quieres ahí estaremos puntuales -Dijo Marion con otra sonrisa muy fingida.
-Pero yo ...-Dijo Jeff, que fue interrumpido por un "Shh" acompañado de otro codazo de parte de Marion. Yo lo ignoré, ya que estuve todo el camino acompañada de cosas de ese tipo, y me despedí. Abrí mi casa y entré derrumbándome en el sofá justo a tiempo para otra recaída que me dió. Recuerdo a mamá caminar lentamente hacia mí, y después de eso oscuridad. Supongo que me acostumbraría a ése tipo de cosas.

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HEY!! Disculpen por no haber subido capi pronto, sin embargo acá tienen para que se entretengan un rato,, pero estoy encamada y me aburría fatal, así que decidí traerles un capi hoy, espero que les guste ^^
u.u Entreténganse con esta foto >.< 
Bienvenidísima a Ayee y a Marcela :D
Infinitas gracias a María y Lucy que me recomendaron c:

Ok, no las entretengo más y Byeeee!!!!

2 comentarios:

  1. Hola pequeee! Aquí vengo a comentarte y a decirte,primero que nada, que te mandaste un GRAN capitulo, la verdad es que no puedo creer que alguien de tu edad escriba tan bien, no sólo con coherencia y con buen argumento, sino sin faltas de ortografía! A lo que veo en la mayoría de los chicos, sos una prodigio!
    Y ahora dejo de darte alabanzas y te hablo del capi. QUE ALIVIO. La verdad es que Gigi la esta pasando mal, seguramente la inyeccion que le metieron es la culpable de ese malestar que tiene, espero que desaparezca. Pero fue un alivio que no haya sucedido lo del taxi.
    Y...APARECÍ! Vamos carajoooooo! Hello lectores de Valentina, soy Marion! me encanta mi personaje, graciaaaas!
    Y ahora me despido, subi rapido pliiissss jajaja

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